La isla que el dios Huitzilopochtli había elegido para los aztecas se ubicaba en el lago Texcoco, no tenía bosques, agua dulce ni tierras cultivables.

Tuvieron que trabajar mucho y emplear el ingenio para transformar semejante desierto en un lugar próspero.

Construyeron los "chinampas" (método mesoamericano antiguo de agricultura y expansión territorial que, a través de una especie de balsas cubiertas con tierra, se cultiva) que les permitieron disponer de más terreno. Luego levantaron barreras de contención, como el "gran dique" para evitar inundaciones.

Fue necesario hacer alzadas que unieran la ciudad con tierra firme y acueductos que trajeran agua potable desde los manantiales.

Sobre pilotes fueron levantando los templos, los grandes palacios de los nobles, las casas de los ricos comerciantes y los distintos barrios.

El plano de Tenochtitlán quedó cuadriculado, cruzado por calles y canales por donde iban y venían canoas.

Mientras los sacerdotes se encargaban de las ceremonias y los maestros enseñaban, pasaban canoas de mercaderías, visitantes o soldados, llegaban embajadores y recaudadores de tributos.

La sede del gobierno era el palacio del soberano, en sus dos pisos contenía los tribunales de justicia, los consejos, aposentos para invitados, almacenes y talleres de artesanos.

Tenochtitlan fue fundada en 1325 por el sacerdote Tenoch y floreció rápidamente, alcanzando su máximo esplendor con el último emperador azteca, Moctezuma II (1502 - 1520).

Más información: es.wikipedia.org