¿Quién era la diosa egipcia del cielo?
Una de las diosas más antiguas de la mitología egipcia es Nut, la diosa del cielo (nut significa ‘cielo’ en la lengua del antiguo Egipto). Creían los egipcios antiguamente que el cielo era de hecho una mujer desnuda cubierta de estrellas, arqueada sobre la tierra, en posición de plancha o quizás formando una V invertida. Algunos de sus títulos son Señora de Todo, La que Sustenta Mil Almas y La Protectora.
Según el mito egipcio de la creación, Atum (el creador) se creó a sí mismo emergiendo de las caóticas aguas primordiales de Nun. Al crearse a sí mismo, Atum creó el ser. Al surgir de Nun, Atum trajo consigo una colina sobre la que alzarse. Desde esta posición privilegiada, Atum creó al dios del aire Shu y la diosa de la humedad, Tefnut. Shu y Tefnut se unieron para crear al dios de la tierra, Geb, y la diosa del cielo, Nut.
Tanto Geb como Nut son representados habitualmente desnudos, y se creía que se apareaban continuamente, con Nut echada sobre Geb.
Finalmente, acabaron separados por el dios del aire, pero antes de eso Nut dio a luz a cuatro dioses: Osiris (en un principio rey de los dioses y posteriormente señor del inframundo), Isis (diosa de la naturaleza y la magia), Set (dios de la guerra y la destrucción) y Neftis (diosa del agua y los ritos funerarios). Algunas leyendas hablan de un quinto dios, Arueris, quien generalmente está considerado el equivalente egipcio del Apolo griego.
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