El tereftalato de polietileno, conocido como PET, es un plástico ligero y resistente que se emplea ampliamente en la fabricación de botellas para bebidas. Sus principales ventajas son la transparencia, la resistencia y su capacidad para proteger el contenido de la humedad y los gases, lo que ayuda a mantener las bebidas frescas durante más tiempo. Además, al ser un material liviano, reduce los costos y el impacto ambiental del transporte.

Desde su aparición en la década de 1970, el PET se ha convertido en uno de los plásticos más reciclados del mundo. Muchas botellas de PET se transforman en nuevas botellas o en productos como ropa y alfombras. El proceso de reciclaje de PET es eficiente y contribuye significativamente a la reducción de residuos y al desarrollo de soluciones de envasado más sostenibles. Gracias a estas características, el PET sigue siendo la opción preferida para envases de bebidas en todo el mundo.