Winston Churchill (1874-1965), uno de los pocos hombres que ha dado su nombre a un cigarro puro, se fumó unos 300 000 a lo largo de su vida, según la revista L"Amateur de cigare.

Si, como se cree, empezó a fumar puros con 20 años y consumía unos 11 diarios ese sería el número aproximado de los que se fumó hasta su muerte a los 90 años.

Hay una anécdota que se le atribuye con un diplomático. Este le vino a decir algo más o menos así: «No fumo, no bebo y duermo mucho. Por eso estoy en forma al 100%». Y Churchill le respondió: «Bebo enormemente, duermo poco y fumo puros. Por eso estoy en forma al 200%».

Su esposa Clementine se encargó de que le hicieran una especie de baberos para que no quemase sus pijamas de seda con la ceniza. También hay unas fotos en las que el viejo león aparece en una camilla camino del hospital con un puro en la mano.

Churchill es considerado uno de los grandes líderes de tiempos de guerra y fue primer ministro del Reino Unido en dos períodos, uno durante la Segunda Guerra Mundial (1940-45) y otro entre 1951-55.

Notable estadista y orador, Churchill fue también oficial del Ejército británico, periodista (entre otros encargos, fue corresponsal de guerra en Cuba para The Daily Graphic y, durante la Segunda Guerra Anglo-Bóer, del influyente diario conservador The Morning Post), historiador, escritor y artista.

Es el único primer ministro británico galardonado con el Premio Nobel de Literatura (en 1953).

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