La gripe, conocida también como influenza, es una enfermedad viral muy contagiosa que afecta principalmente el sistema respiratorio. Se transmite a través de pequeñas gotas que una persona infectada expulsa al toser, estornudar o incluso hablar, y que pueden ser inhaladas por otras personas cercanas. Los síntomas principales incluyen fiebre alta, dolor de garganta, tos seca, dolor de cabeza y dolores musculares o articulares.

Un dato curioso es que el virus de la gripe cambia constantemente, lo que obliga a actualizar las vacunas cada año para proteger contra las nuevas variantes. Aunque muchas personas confunden la gripe con un resfriado común, la gripe suele ser más grave y puede causar complicaciones como neumonía, especialmente en personas mayores, niños pequeños o quienes tienen enfermedades crónicas. Por eso, la prevención y la vacunación anual son fundamentales para reducir el riesgo de contagio y complicaciones.