¿Qué caudillo encabezó, en la península Ibérica, una revuelta contra Roma en el siglo II a.C.?
Apiano introduce la figura de Viriato a raíz de la famosa felonía del gobernador romano de la Hispania Ulterior, Servio Galba, el año 150 a.C.. Los guerreros lusitanos, cogidos entre dos fuegos, el gobernador de la Hispania Citerior, Licinio Lúculo, había acudido en ayuda de su colega decidieron rendirse. Galba, con el señuelo de proporcionarles tierras donde vivir en paz, los concentró en un determinado lugar, divididos en tres grupos, y tras hacerles entregar sus armas ordenó a sus legionarios acabar con ellos.
Según Apiano, pocos consiguieron escapar, entre los que se encontraba Viriato, que se convirtió en el caudillo de los lusitanos y aniquiló a muchos romanos dando muestras de grandes hazañas. Apenas hay datos de su vida aunque las fuentes coinciden en atribuirle un humilde linaje.
Viriato encabezó la revuelta lusitana y obtuvo una serie de victorias militares hasta que, en 145 a.C., el cónsul Quinto Máximo Emiliano cambió la suerte del conflicto con sus dos legiones.
Viriato consiguió de todas formas, levantar a los celtíberos y batió al cónsul, forzado a firmar la paz en 142 a.C.. Los términos del acuerdo no fueron reconocidos ni por el senado ni por el cónsul Cneo Servilio Cepión.
Traicionado por tres de sus soldados, Viriato fue asesinado mientras dormía en 139 a.C.. Cuando estos se presentaron ante los romanos para pedir la recompensa, el cónsul se la negó con el argumento de que "Roma no paga a traidores", Roma traditoribus non praemiat.
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