El primero de mayo de 1853, a las diez de la mañana, se firmaba solemnemente en Santa Fe, la primera Constitución nacional definitiva de la nación Argentina, aprobada por el Congreso general constituyente entre los días 20 y 30 de abril de aquel mismo año, y el 25 del mismo mes —aniversario de la emancipación nacional— el director provisorio de la Confederación Argentina, general Urquiza, en su campamento del ejército sitiador de Buenos Aires, dictaba un decreto mandando tener por ley fundamental de la República a dicha Constitución, que fue jurada por trece de las catorce provincias argentinas el 9 de julio subsiguiente, en el aniversario del juramento de la independencia.

Las trece provincias firmantes fueron Catamarca, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Salta, San Luis, San Juan, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán. Buenos Aires no firmó la Constitución de 1853 y se organizó como Estado de Buenos Aires, separado de la Confederación Argentina pero sin declarar su independencia.

Luego de ser derrotado en la Batalla de Cepeda, Buenos Aires declaró su ingreso a la Confederación Argentina mediante el Pacto de San José de Flores del 11 de noviembre de 1859, que estableció también el derecho de Buenos Aires a proponer reformas al texto constitucional de 1853.

En 1860 se reunió en la ciudad de Santa Fe una Convención Constituyente Ad Hoc que aprobó casi todas las propuestas porteñas, aprobando la Reforma constitucional de 1860.

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