La kora es un instrumento de cuerda tradicional de África Occidental, especialmente emblemático en Mali. Se la considera una mezcla entre un arpa y una guitarra, y cuenta con 21 cuerdas. Tradicionalmente, la kora es interpretada por los griots, músicos y narradores que desempeñan un papel fundamental en la transmisión oral de la historia y la cultura de la región. Los griots utilizan la kora para contar relatos, transmitir sabiduría y mantener vivas las tradiciones de generación en generación.

El cuerpo de la kora suele fabricarse a partir de una calabaza grande cortada por la mitad y cubierta con piel de vaca, lo que le da su característico sonido resonante. Las cuerdas, hechas habitualmente de hilo de nailon o de pesca, producen un timbre único y envolvente. Hoy en día, la kora ha trascendido las fronteras de África y ha influido en músicos de todo el mundo, convirtiéndose en un símbolo de la riqueza cultural y la creatividad musical de Mali y de toda África Occidental.