La Piedra de Tízoc es un monolito cilíndrico de andesita que mide 265 cm de diámetro, 94 de altura y pesa 9.5 toneladas. Presenta 15 escenas de captura en las que el vencedor es el rey Tízoc; el vencido, asido por los cabellos, representa una provincia conquistada, identificada por el glifo que lo acompaña.

El soberano mexica mandó realizar este monumento entre 1481 y 1486. José Fernando Ramírez fue el primero, en 1869, en reconocer conquistas en las escenas y en identificar al vencedor como el tlatoani Tízoc.

Es opinión general que las 15 ciudades, representadas por los guerreros vencidos, no fueron todas conquistadas por Tízoc.

Actualmente se exhibe en la Sala Mexica del Museo Nacional de Antropología e Historia en la Cd. de Mexico.

Las caras superior y lateral del cilindro están bellamente labradas bajo los cánones del estilo que ha sido llamado mexica imperial. En la superior se aprecia la representación convencional del Sol. La lateral tiene una secuencia de 15 escenas, cada una conformada por un guerrero sometiendo a una deidad que personifica al señorío particularizado con un glifo toponímico. La secuencia está limitada por 2 bandas horizontales, una arriba y otra abajo, que figuran respectivamente un cielo nocturno y un reptil terrestre.

Como seña distintiva, una concavidad central y un profundo canal dañan la labra de la escultura, rompiendo en forma radial el disco solar de la cara superior y una de las escenas de conquista de la cara lateral.

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