Atenas, la capital de Grecia, recibe se nombre en honor a Atenea, diosa protectora nacida de la cabeza de Zeus.

Sus primeros pobladores fueron distintas etnias de jonios que se establecieron al lado del peñasco que más tarde vería surgir la Acrópolis, que se encontraban organizados en reinos.

Según la mitología Cécrope o Cécrops, de origen egipcio, fue el primer rey de la región Ática y al que se atribuye la fundación de Atenas. Hacia el siglo X a.C. sus habitantes se agruparon en doce ciudades y desde el principio Atenas ostentó la supremacía sobre el resto de las polis.

La leyenda atribuye a Teseo la unificación de las polis bajo el control de Atenas, tras someter a su principal competidora, la vecina polis de Eleusis. Tras la unificación se estableció la fiesta de las Panateneas, en honor a la diosa de Atenas.

Atenas fue evolucionando desde la primitiva monarquía a la aristocracia y desde ésta hacia la democracia.

En el siglo II se instauró la tutela de Roma. En el año 146 a.C. los romanos incorporaron Atenas a su imperio.

Durante la Edad Media Atenas perdió importancia a nivel global. En 1147 la ciudad fue saqueada por los normandos de Sicilia. Tras la toma de Constantinopla por los Cruzados, en 1205 se convirtió en capital del Ducado de Atenas.

En 1687 pasó a manos venecianas, para posteriormente volver a estar bajo dominio turco.

Actualmente Grecia es parte de la Unión Europea y Atenas una de las ciudades más turísticas del país.

Más información: es.wikipedia.org