El kinkajú (Potos flavus) es un animal de América Central y del Sur-desde el sur de México hasta el sur de Brasil-. Vive en varios tipos de hábitat forestal, incluido el bosque seco tropical, el bosque secundario, la selva amazónica, el bosque costero atlántico, el bosque tropical de hoja perenne y los bosques de la región de la sabana en Surinam.

Este mamífero carnívoro de aspecto similar a una mezcla entre un mono pequeño y un hurón, es pariente de los mapaches. Alcanza una longitud de entre 42 y 58 cm, y un peso de entre 2 y 5 kg.

Se les llama osos de miel debido a su hábito de asaltar colmenas de abejas. Poseen una cola fuerte que usan para equilibrarse y trepar, de forma similar a como los monos usan las suyas.

Los kinkajús viven en pequeños grupos que consisten en dos machos, una hembra y sus descendientes. Se alejan para alimentarse solos durante la mayor parte de la noche, pero vuelven por la mañana.

Estos animales nocturnos y arbóreos tienen grandes ojos para ver con poca luz y confían en los sentidos excepcionales del oído y el olfato para moverse de noche. Poseen dedos con garras ágiles y patas traseras reversibles que están ligeramente palmeadas, lo que les viene fenomenal para obtener un buen agarre.

Sus cuerpos son alargados y su larga cola prensil les sirve para mantener el equilibrio mientras se mueven con gracia a través de las copas de los árboles. Es posible verlos colgar boca abajo de la cola mientras están comiendo.

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