En el sintoísmo, a veces llamado shintoísmo, la religión nativa en Japón, Susanoo es el dios del mar o de las tormentas, y las batallas. Es el hermano de Amaterasu, la diosa del Sol y de Tsukuyomi, el dios de la Luna y el hijo de Izanagi y Izanami (la diosa de la creación y la muerte). Este dios se califica a veces de brutal y desconsiderado.

Izanagi y Izanami crearon muchas islas, deidades y antepasados de Japón. Cuando Izanami murió dando a luz, Izanagi intentó (pero falló) rescatarla del Yomi (el inframundo). En el rito de limpieza posterior a su regreso, él engendró a Amaterasu de su ojo izquierdo, Tsukuyomi de su ojo derecho, y Susanoo de su nariz.

Susanoo mostró desde su infancia una actitud fría y agresiva, pero un gran potencial, al fin y al cabo. Cuando su padre, Izanagi, quiso repartir su reino con sus tres hijos Amaterasu recibió el sol y el cielo, Tsukuyomi recibió la luna y la noche, y Susanoo recibió el rayo, la tierra y el mar.

Pero esto no era lo que quería el dios: Susanoo se enfureció, pero como era consciente de que la ira de su padre era un peligro muy serio, esperó a que Izanagi se fuese al descanso divino para luego enfrentarse con su hermana. Este enfrentamiento (que causó consecuencias muy serias) hizo que el consejo de los ochocientos dioses le expulsase del cielo.

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