Los chilaquiles son un plato típico mexicano elaborado a base de tortillas cortadas, fritas o tostadas (o al natural), que se cocinan en una salsa picante que es roja o verde dependiendo del tipo de chile usado.

Hay multitud de variantes regionales, pudiendo contener otros ingredientes como carne de pollo o de res deshilachado, arrachera, carne enchilada, cecina, chorizo, huevos al gusto, quesillo, queso manchego, queso fresco, crema, cebolla, aguacate... entre muchos otros. Se suele aromatizar con cilantro o epazote y se suelen acompañar con guarnición de frijoles.

Se trata de un platillo humilde, sencillo de elaborar y muy popular en toda la República, además de altamente calórico. Es un desayuno tradicional,​ aunque también es común consumirlo en otras comidas del día.

Se desconoce si los chilaquiles tienen un origen prehispánico o surgen más tarde a raíz del mestizaje durante la época colonial, ya que los ingredientes básicos (chile y tortilla) son nativos, pero los aderezos (queso, cebolla y pollo) fueron traídos del Viejo Mundo.

Más información: es.wikipedia.org