Las bicicletas urbanas estándar suelen llevar cubiertas de color negro en sus ruedas, aunque la llanta puede ser plateada o de otro color. El negro de las cubiertas se debe a la adición de negro de carbón en el caucho, lo que aumenta su resistencia y durabilidad.

Este material especial hace que las cubiertas sean más resistentes al desgaste, a los rayos UV y a pequeños daños cotidianos. Curiosamente, en el siglo XIX las cubiertas de bicicleta solían ser blancas, pero con el tiempo se descubrió que las negras duran mucho más y ofrecen mejor agarre en el asfalto. Por eso, hoy en día, el negro es el color estándar para las cubiertas de bicicletas en todo el mundo, ya que combina funcionalidad, seguridad y una mayor vida útil.