El waterpolo es un deporte acuático de equipo que se juega en una piscina, donde dos equipos compiten por marcar más goles que el rival lanzando una pelota a la portería contraria. Cada equipo está compuesto por varios jugadores, y todos llevan puestas gorras especiales con protectores para los oídos y un número identificativo. Estas gorras ayudan a distinguir a los jugadores y a protegerlos durante el juego.

Una característica importante del waterpolo es que el portero, quien es el encargado de defender la portería de su equipo, lleva una gorra de color diferente a la de los demás jugadores. Tradicionalmente, la gorra del portero es de color rojo, lo que facilita su identificación tanto para los árbitros como para los espectadores y los propios jugadores. Esta distinción visual es fundamental para el desarrollo del juego, ya que el portero tiene reglas y funciones específicas que lo diferencian del resto de los jugadores en el agua.

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