Los medicamentos no son productos de consumo común y están sujetos a regulaciones específicas para su venta, con el fin de asegurar la seguridad de los pacientes. Las etiquetas y prospectos deben proporcionar toda la información relevante sobre el producto, contribuyendo a su uso adecuado. Deben incluir información obligatoria establecida por la resolución (RDC nº 71/2009) publicada por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), que determina las reglas para el etiquetado de medicamentos que la industria debe seguir.

El color de las franjas o su ausencia en los envases es crucial para el trabajo de los farmacéuticos, asegurando que el medicamento dispensado sea exactamente el prescrito por el profesional de salud. La franja negra indica medicamentos que requieren un control más estricto para su comercialización. Generalmente, son fármacos que afectan el sistema nervioso central, pudiendo causar dependencia o incluso la muerte, y solo pueden adquirirse con una receta médica que debe ser retenida por el farmacéutico.

Más información: bvsms.saude.gov.br