¿Cuáles son los satélites galileanos?
Los satélites galileanos son los más importantes y grandes del planeta Júpiter y se denominan así porque fueron descubiertos por Galileo Galilei, el 7 de enero de 1610. Son cuatro: Ío, Europa, Ganímedes y Calisto.
Estos satélites se mueven en su órbita manteniendo siempre la misma cara orientada hacia Júpiter, exactamente de la misma manera que la Luna respecto a la Tierra. Además, por cada vuelta que da Ganímedes, Europa da dos; y por cada vuelta que da Europa, Ío da dos vueltas más.
Ío es el satélite galileano más cercano a Júpiter lo que provoca en su superficie enormes fuerzas de marea que determinan un volcanismo difuso y recurrente. Tiene una superficie sin cráteres de impacto. También existen numerosas calderas producidas por el hundimiento de volcanes.
Europa es casi blanco con trazos oscuros superficiales. Sobre el suelo hay una serie de depresiones y de altiplanos comunicantes, mientras que la ausencia de relieves elevados se debe a la capa de hielo que cubre toda la superficie.
Ganímedes es un cuerpo muy similar a nuestra Luna, con una red superficial de bandas irregulares que se entrecruzan. El suelo está formado por numerosos cráteres rodeados de regiones más lisas sembradas de acanaladuras.
La superficie de Calisto está cubierta por una costra de hielo. En el suelo hay muchos cráteres y los relieves no alcanzan alturas significativas. También hay anillos concéntricos debidos a un impacto que tuvo lugar poco después de la formación del satélite.
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