La celestina o celestita es una variedad mineral de sulfato de estroncio y una de las principales fuentes del estroncio.

La celestina fue descubierta en 1781 en Sicilia por el geólogo francés Dolomieu, que la denominó inicialmente estronciana sulfatada. El nombre actual, que deriva del latín caelestis hace referencia al color azul celeste de sus cristales que le fue atribuido por el alemán A. G. Werner en 1798.

Sus cristales prismáticos se encuentran en basaltos y pegmatitas o asociados a yeso y azufre. La celestina pura es incolora, pero normalmente contiene impurezas que le dan una gran variedad de colores, siendo el más frecuente el azul celeste causado por la irradiación de trazas de oro en su estructura.

Mineral de aspecto no metálico y relativamente pesado, por lo que sólo se confunde fácilmente con la barita. La no efervescencia con HCl y su densidad lo distingue de los carbonatos masivos.

Mineral fundamentalmente diagenético (sedimentario) que suele aparecer en fracturas y bolsadas en calizas, areniscas, margas y rocas evaporíticas; asociado a calcita, dolomita, fluorita, yeso y azufre. Menos común en filones hidrotermales con fluorita y plomo.

Se utiliza en pirotecnia como nitrato de estroncio dando un color rojo carmesí, en la refinería del azúcar de remolacha, en pinturas y barnices, en baterías y para vidrios y cerámicas especiales, en la industria de la energía nuclear. Muy apreciada por los coleccionistas de minerales.

Más información: es.wikipedia.org