La palabra «alcachofa», de enorme sonoridad en el castellano, tiene un origen etimológico interesante, ya que en realidad es la traslación a nuestro idioma de la construcción «Palo de espinas», traducción directa del árabe 'al-kharshûf'.

«Alcachofa» es tan solo una adaptación de esa palabra, y remite a una verdura nacida en el norte de África y muy presente en los países bañados por el Mediterráneo. El nombre científico de la especie es Cynara scolymus.

La parte comestible de la planta consiste en los botones florales antes de que florezcan. El capullo de Cynara scolymus en ciernes es un grupo de muchas flores tubulares pequeñas en ciernes (una inflorescencia), recubiertas de numerosas brácteas coriáceas, imbricadas, sobre una base comestible. Una vez que los capullos florecen, la estructura cambia a una forma tosca, apenas comestible.

La planta es conocida con diferentes nombres, entre ellos alcachofera, morrillera, morrilla, alcachofa, alcacil o alcaucil, entre otros numerosos nombres vernáculos.

Más información: alcachofa.es