¿Cuál de las siguientes afirmaciones sobre las plantas epífitas es falsa?
La palabra epífito hace referencia a una planta que se desarrolla sobre otro vegetal utilizándolo como soporte. Por eso, en ocasiones parece que las plantas epífitas son plantas que viven en el aire, cuando en realidad están creciendo sobre un soporte.
Las plantas epífitas, como los musgos, líquenes u orquídeas, no guardan ninguna relación fisiológica con los árboles sobre los que se desarrollan, sino que sus raíces solo le sirven para sujetarse a las ramas y troncos. La relación de la planta epífita con su soporte es de comensalismo, beneficio para la epífita, mientras que el vegetal soporte ni se beneficia ni perjudica.
Estudios recientes han constatado que las epífitas pueden causar daños en el huésped como evitar su fotosíntesis, asfixiarlo o provocando ruptura de sus rama debido al peso.
El árbol soporte es un buen hábitat, debido a que se encuentra expuesto a importantes variaciones de humedad y temperatura por la exposición directa al sol y viento.
Las plantas epifitas han desarrollado ciertas características fisiológicas y morfológicas que les permiten evitar o disminuir las pérdida de agua gracias a gruesas cutículas y para obtener los nutrientes del aire y los que son liberados por la hojarasca y detritos de los árboles.
Las plantas parásitas, al igual que las epífitas, se desarrollan sobre una planta, pero a diferencia de las epífitas, las parásitas se alimentan de las sustancias nutritivas de la planta huésped, ocasionándole graves perjuicios.
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