El alcorque o socava es un hoyo que se hace en la tierra al pie del árbol. La palabra «alcorque» procede del arameo «qarqā» o «qurqā» y se introdujo en nuestra lengua a través del árabe hispánico «alqúrq». En México, se conoce como «cajete», por influencia de la lengua náhuatl.

La práctica de socavar estos alcorques o cajetes es tan antigua como el origen de los nombres, y sigue manteniéndose hoy en día incluso como elemento paisajístico urbano. A veces, simplemente se deja sin pavimentar la zona alrededor del tronco. En los jardines, lo que suele hacerse es amontonar tierra o piedras alrededor.

Su función primordial es retener el agua y el abono alrededor del tronco, permitiendo que la planta sobreviva más tiempo si hay escasez. Por otra parte, es muy práctico porque no hay que esparcir el área de regado. También evita que el tronco resquebraje el suelo, o que pisemos alrededor compactando la tierra e impidiendo un desarrollo normal. Además, puede aprovecharse como elemento decorativo.

Los alcorques urbanos pueden ser de hierro, hormigón, acero, piedra, ladrillo... Y pueden tener distintos diseños: los hay redondeados, otros rectangulares; algunos tienen el aspecto de una rejilla, en cambio otros tienen agujeritos cuadrados.

En los de tipo silvestre se plantan flores y otras plantas de pequeño tamaño alrededor del tronco. Por ejemplo, son bonitas las avenidas o calles con palmeras rodeadas de césped, el cual tolera bien las pisadas y mantiene las raíces aireadas.

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