¿A qué se le llamó el “Concilio cadavérico" o "Sínodo del terror”?
El Concilio Cadavérico se le conoce a uno de los episodios más insólitos de la iglesia católica. El principal motivo por el que el papa Esteban VI resalta en la historia, por su participación en lo que quizás es el juicio eclesiástico más extraño de todos los tiempos, el juicio al cadáver de uno de sus antecesores, el papa Formoso.
Formoso y Esteban nunca tuvieron una buena relación, cuando este último asumió el papado Formoso llevaba varios meses muerto. El desprecio del papa era tan grande que ordenó que el cuerpo fuera desenterrado y sentado en un trono de la Basílica de San Juan de Letrán en Roma.
Un diácono se paró junto al cadáver para fungir como portavoz del mismo, mientras el Papa pronunciaba las acusaciones. Finalmente, el cuerpo del extinto Pontífice Formoso fue encontrado culpable, por lo que todas sus ordenaciones fueron declaradas nulas, su cuerpo fue despojado de las vestiduras y los 3 dedos de la mano derecha que utilizaba para las bendiciones fueron cortados.
Pese a que posteriormente el cadáver fue nuevamente enterrado, Esteban VI no estaba satisfecho y exhumó una vez más el cuerpo para arrastrarlo por las calles de Roma y arrojarlo al río Tíber.
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