La mula sin cabeza es un personaje mitológico del folklore de Brasil. Se cree que el mito tiene una fuente medieval portuguesa, y debería haber sido llevado a Brasil en el período colonial temprano (siglo XVI o posterior).

Cuenta la leyenda que la Mula sin cabeza fue una mujer que recibió el castigo de Dios por los pecados cometidos. Esta mujer era la concubina de un sacerdote católico, que vivía en pecado, pero su mayor afrenta fue el de haber mantenido relaciones sexuales en la iglesia. Dios por tremendo sacrilegio convirtió a aquella mujer en lo que ahora se le conoce como la Mula sin cabeza.

En el lugar de cabeza tiene una gran llama de fuego, con la cual escupe llamaradas de fuego a sus enemigos, posee herraduras de plata, las cuales producen un sonido muy aterrador. A pesar que carece de cabeza, logra emitir rebuznos, los cuales se oyen desde muy lejos y se confunden con los sollozos de una mujer.

Tiene la facultad de pasar esa maldición a otras mujeres pecadoras, sobre todo en las noches de los días jueves y viernes de luna llena. Suele sembrar caos y destrucción a su paso, mata el ganado y quema las cosechas.

Durante esa noche, esta Mula recorre siete poblados o siete parroquias, y cuando se encuentra con un ser Humano, le chupa sus ojos, uñas y dedos hasta acabar con él. Se dice que si alguien se topa con la Mula sin Cabeza, debe acostarse boca abajo en el suelo y esconder las uñas y los dientes para evitar ser victima de ella.

Más información: www.ecured.cu