Blancaflor es una leyenda del sur de la Península Ibérica sobre la hija pequeña del diablo que se casa con un príncipe.

Los reyes de un país muy lejano, desesperados por no poder tener hijos, rezan por tener descendencia (en algunas versiones, incluso llegan a hacer la promesa de entregárselo al diablo si se les concede el favor).

Tienen un hijo hermoso y generoso, pero, se lo deben entregar al diablo. Cuando el niño llega a la adolescencia, el diablo promete restituirle su antigua vida si realiza tres encargos: allanar una ladera, sembrar trigo y hacer pan en un solo día; allanar una montaña, sembrar cepas y hacer vino; y recuperar un anillo perdido en el Estrecho de Gibraltar.

Una anciana, a la que un día ayuda de camino al castillo donde habita el diablo, le da un truco para superar las tareas: hay un río donde se bañan las hijas del diablo, debe esconder la ropa de la más pequeña, Blancaflor, y no dársela hasta que le prometa ayudarlo. Siguiendo las instrucciones de la anciana consigue la ayuda de Blancaflor tras prometerle matrimonio. Gracias a ella logra realizar las tareas.

El diablo enfadado por su derrota y porque el muchacho se va a casar con su hija trata de matarlo, pero ambos huyen al país del príncipe. Una vez allí, él se olvida todo lo ocurrido y se compromete con otra. Blancaflor, al enterarse, trata de suicidarse, pero el príncipe recuerda todo lo ocurrido y la detiene en el último momento para casarse con ella.

Más información: filibertochamorro.com