La estatua de Morrop, El hombre Iguana, dios de la muerte, se ubica en el Paseo Yortuque - Chiclayo, una ciudad ubicada en el noroeste peruano. Es una estatua inspirada en la iconografía y cerámica de los estándares de Sipán que representa al dios Morrop, parte de la mitología de la cultura Mochica (100 a.C - 700 d.C).

Morrop, es una deidad reptiloide, Los mochicas consideraban al «Hombre Iguana» como un personaje poderoso que ayudaba a descender a los difuntos y ser el mediador entre el mundo de los vivos y de los muertos.

Al ser mitad hombre y mitad iguana, estos ponían sus huevos debajo de la tierra, algo que simbólicamente tiene que ver con el inframundo.

Morrop, el dios iguana, según los Mochicas aparecia 1 a 2 veces al año, entraba a este mundo a través de un portal dimensional. Según las ofrendas y/o sacrificios que se le hacían les daba conocimientos y tecnología en agricultura, ingeniería, etc.

Las iguanas son considerados seres de características especiales: por su capacidad de vivir bajo tierra, se les consideraba el contacto entre el mundo de los vivos y el de los muertos o ancestros.

Morrop se menciona que incluso convivía con el ser humano y este habitaba bajo tierra en cavernas, y no solo eso ya que dicho ser brindó ayuda y conocimientos suyos para que la humanidad de aquella región mejorara su sociedad.

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