Los romanos, los grandes conquistadores de la historia, colonizaron más de media Europa y la zona de Viena no fue una excepción. Estos levantaron multitud de campamentos militares a lo largo del Danubio y Vindobona, la actual Viena, fue uno de estos puestos militares. Este fue el inicio de la capital Austríaca y, a día de hoy, aún se pueden encontrar algunos restos de las bases de la ciudad. Y debió ser una ciudad muy especial, porque Marco Aurelio (121-180) vivió casi toda su vida en Viena.

La importancia estratégica de la zona hizo que Vindobona fuera el acuartelamiento de diferentes legiones durante la ocupación romana, tanto para defender la frontera de los ataques de los pueblos germanos, en especial de los marcomanos, como plataforma de lanzamiento en la conquista de nuevos territorios, como la Dacia.

Entre las fuerzas militares aquí acantonadas se encontraban unidades de la Legio XV Apollinaris, la XIII Legio Gemina, la XIV Legio Gemina o la X Legio Gemina que permanecería en Vindobona durante tres siglos.

La estructura urbana del centro histórico de Viena nos da pistas sobre el trazado del antiguo campamento romano de Vindobona. Éste se hallaba delimitado por el Danubio al norte, al este por la catedral de San Esteban y al sur por el Graben. En esta área apenas quedan restos visibles del pasado romano, estos se encuentran concentrados principalmente en el Museo Romano de la ciudad.

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