El Roquefort es uno de los quesos azules más reconocidos del mundo y tiene su origen en Francia. Se elabora exclusivamente con leche de oveja y se distingue por sus vetas de moho azul, que le otorgan un sabor intenso y una textura cremosa. Este moho se desarrolla gracias al hongo Penicillium roqueforti, que crece de manera natural en las cuevas de Roquefort-sur-Soulzon, donde el queso madura bajo condiciones controladas.

La historia del Roquefort está envuelta en leyendas. Se dice que un pastor olvidó su pan y queso en una cueva y, al regresar días después, encontró el queso cubierto de moho azul. Al probarlo, descubrió su sabor único, dando origen a este famoso queso.

El Roquefort cuenta con denominación de origen protegida, lo que significa que solo puede producirse en esa región y siguiendo métodos tradicionales. Estas regulaciones garantizan la autenticidad, el sabor y la calidad que han hecho de Roquefort un referente entre los quesos azules.