El andiroba es un árbol tropical que puede encontrarse en el bosque lluvioso, usualmente en la orilla de los ríos. La corteza es de un color marrón grisáceo, que eventualmente alcanza en promedio una altura entre los 35 y los 55 metros. Sus hojas crecen muy juntas.

Es uno de los árboles más valiosos del Amazonas. Para los habitantes de la región, el óleo a partir de la semilla de esta planta es un poderoso remedio casero para tratar heridas de piel e inflamaciones musculares y de garganta, además de funcionar como repelente de insectos.

Su uso es comúnmente recomendado para masajes descontracturantes, ayudando a aliviar los dolores musculares y articulares. Funciona como un analgésico natural, muy efectivo cuando se trata de contusiones, golpes y hematomas. Es también antirreumático, mejorando la circulación e hinchazones.

El aceite puede ser utilizado en productos repelentes e incluso aplicarse sobre la piel para tratar picaduras de insectos. En algunas regiones de Amazonia se producen velas repelentes con el aceite de Andiroba.

También puede ser utilizado en cremas hidratantes y champús, ya que sus propiedades emolientes ayudan a mejorar la apariencia de la piel y del cabello.

En la piel, estimula la regeneración y debido a sus propiedades antiinflamatorias, suaviza síntomas de enfermedades en la piel.

Se pueden diluir 3 gotas del aceite concentrado en 100 ml de agua, para hacer gárgaras, ayudando en el tratamiento de amigdalitis o dolor de garganta.

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