En el campo de la botánica existe una disciplina conocida como palinología, la cual tiene la misión de investigar todo lo relacionado con el polen, las esporas o cualquier otro palinomorfo fósil o actual.

La palinología también pertenece a la micropaleontología ya que analiza los microfósiles orgánicos.

Los granos de polen son elementos muy simples de preservar en medios donde el oxígeno es insuficiente, ya que al ser muy fuertes, conservan sus características externas durante la fosilización. Debido a esto, su estudio ha hecho posible, el poder solucionar un sinfín de problemas que la investigación de los fósiles de plantas aún no ha resuelto.

En la actualidad los estudios palinológicos han contribuido a un mejor análisis de las plantas, así como el poder predecir cosechas, estudiar el origen de los agentes contaminantes biológicos y todo tipo de investigaciones agronómicas.

La palinología es un término relativamente nuevo. Fue introducido por primera vez por los investigadores Hyde & Williams en el año 1945.

Hasta la fecha, la palinología ha tenido una gran evolución, tanto así que hoy en día engloba otras áreas científicas, tales como: La Geopalinología, la cual se encarga de analizar los granos de polen y esporas. La Aeropalinología, se encarga de estudiar todos los granos de polen y las esporas que se encuentran esparcidas en la atmósfera. La Melisopalinología, analiza los granos de polen hallados en las muestras de miel.

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