El canguro es un animal emblemático de Australia y destaca por su forma única de desplazarse: salta usando solo sus patas traseras, lo que le permite recorrer grandes distancias de manera eficiente y rápida en los extensos paisajes australianos. Este método de locomoción es muy efectivo para ahorrar energía y evitar a los depredadores.

Además, el canguro posee una característica muy especial: una bolsa en su abdomen llamada marsupio. Allí, la cría permanece protegida y se desarrolla durante varios meses después de nacer, recibiendo alimento y calor. Esta adaptación es fundamental para la supervivencia de los pequeños canguros en un entorno donde las temperaturas pueden ser extremas y los peligros abundan. Ningún otro animal grande combina ambas características: saltar en dos patas y llevar a su cría en una bolsa.