Viggo Mortensen alcanzó fama mundial interpretando a Aragorn en la trilogía dirigida por Peter Jackson basada en "El Señor de los Anillos". Su actuación como el valiente heredero al trono de Gondor fue ampliamente elogiada por la crítica y los fans. Curiosamente, Mortensen no fue la primera opción para el papel; se unió al elenco después de que el rodaje ya había comenzado, reemplazando a otro actor.

Al principio, Mortensen dudó en aceptar el papel porque implicaba pasar mucho tiempo lejos de su familia. Sin embargo, fue su hijo, fanático de los libros de Tolkien, quien lo animó a aceptar el reto. Mortensen se comprometió profundamente con el personaje: realizó muchas de sus propias escenas de acción y aprendió frases en élfico para dar mayor autenticidad a su interpretación. Incluso fuera del set, solía llevar consigo la espada de Aragorn para mantenerse conectado con el personaje. Su dedicación ayudó a dar vida a uno de los héroes más icónicos del cine moderno.