El Sitio Arqueológico de Cartago está situado en Túnez, en el norte del continente africano.

La bella ciudad fue fundada por los fenicios llegados desde Tiro en el siglo IX antes de Cristo y llegó a ser por un tiempo más importante incluso que Roma dentro del Mediterráneo.

Adelantada para su época contaba con un completo sistema de alcantarillas y edificios de hasta siete pisos. Su gran auge le trajo problemas puesto que Roma se enfrentó con ella y la destruyó por completo en el año 146 a.C.

La valiente población de casi un millón de habitantes se defendió resistiendo un asedio de seis días y los soldados romanos debieron avanzar casa por casa y calle por calle para derrotarlos.

De ellos sólo quedaron con vida unos cincuenta mil y fueron vendidos como esclavos. Todas las cosas de valor fueron embarcadas rumbo a Roma, que acabó así con la que fuera una gran cultura.

En el año 29 a.C. Los romanos la reinstalan con el nombre de Julia Cartago y la nombran capital de la provincia de África (que comprendía la actual Túnez y la costa de Libia).

Sus ruinas fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en 1979. En ellas se encontraron bellos mosaicos que se conservan en el renombrado Museo de El Bardo, en la ciudad de Túnez.

Su excelente ubicación y tantas culturas que pasaron por ella le fueron dejando un sello de ellas y eso se puede ver hoy en sus restos arqueológicos, una majestuosidad y un orgullo que ninguno de los invasores pudo aplacar.

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