En la Edad Media ¿en qué parte del cuerpo se utilizaba el bacinete?
Se llama bacinete a un casco de hierro en un principio hemisférico y más tarde puntiagudo que cubría las orejas y el cuello, con visera o sin ella usado en la Edad Media desde finales del siglo XIII hasta el primer tercio del siglo XV.
Primeramente lo llevaban los caballeros debajo del yelmo, no sólo como refuerzo, sino también porque el yelmo era tan pesado y embarazoso que no podía resistirse por mucho tiempo de aquí la costumbre de quitarlo y suspenderlo del arzón de la silla, si no lo llevaba el escudero.
Para no quedar con el rostro descubierto, se adicionó el bacinete con la visera y se adoptó el uso de una cofia o crespina, acolchada con cendal, seda o algodón, que se ponía debajo de aquel. Con objeto de darle mayor sujeción, se unía al gorjal de mallas, por medio de herretes a cuyo fin el borde inferior de dicho casco estaba lleno de agujeros.
El bacinete no se hizo puntiagudo ni se adicionó con la visera hasta el siglo XIV a cuyo final era el casco distintivo de los combatientes de a pie.
En Francia se adoptaron primeramente unas viseras en forma de trampa movible por medio de dos pivotes que la sujetaban a los costados. En 1310 fue sustituida por otra de forma cónica y en 1350 se completó el bacinete con una babera, sobre la cual ajustaba la visera dejando más defendido el rostro. Hacia 1380 se prolongó hasta que tuviera como puntos de apoyo los hombros y entonces también se sustituyó la forma cónica de la visera por la hemisférica.
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