Un navegador web está diseñado principalmente para acceder y navegar por internet, permitiendo a los usuarios visualizar e interactuar con contenido en línea. Navegadores como Google Chrome, Mozilla Firefox, Microsoft Edge y Safari interpretan el código HTML, CSS y JavaScript para mostrar las páginas web tal como las conciben los desarrolladores. Esto los convierte en herramientas esenciales para explorar los vastos recursos disponibles en línea, desde noticias y contenido educativo hasta entretenimiento y redes sociales.

La funcionalidad de los navegadores web va más allá de la simple visualización de páginas. A menudo incluyen características como marcadores, navegación por pestañas y configuraciones de privacidad, mejorando la experiencia del usuario y la seguridad. Con la creciente complejidad de las tecnologías web, los navegadores se han adaptado para soportar nuevos estándares e innovaciones, asegurando un acceso a internet fluido y eficiente para usuarios en todo el mundo.