El adobe es una de las técnicas de construcción más antiguas y populares del mundo. Su uso ha sido registrado a más de 10 mil años en las más variadas zonas y climas del planeta, encontrándose en muchas culturas que nunca tuvieron relación entre sí.

Un ladrillo de adobe es un ladrillo sin cocer, o sea, es una pieza para construcción hecha de una masa de barro (arcilla y arena), mezclado a veces con paja, moldeada en forma de ladrillo y secada al sol.

Es posible hacer ladrillo de adobe con cualquier tipo de tierra, no exigen una mezcla precisa de arcilla y arena. Una observación es necesaria, sin embargo, y es que la calidad de los ladrillos (mayor o menor resistencia) dependen de la calidad de la tierra. El ideal para hacerse los ladrillos es el barro con 30% de arcilla en su composición.

En el Antiguo Egipto se empleó frecuentemente el adobe, elaborado con limo (un tipo de sedimento) del Nilo, en la construcción de casas, tumbas (mastabas), fortalezas, e incluso palacios, aunque los egipcios también fueron los primeros en emplear la piedra tallada para erigir templos, pirámides y otras edificaciones monumentales.

En Perú existe la ciudad de barro más grande de América: la ciudadela de Chan Chan (1200-1480) perteneciente a la cultura chimú, así como la Ciudad Sagrada de Caral (3000 a. C. - 1800 a. C.) considerada como el asentamiento humano más antiguo de América construido sobre la base de adobes.

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