¿Cuál de las siguientes afirmaciones sobre las glándulas sudoríparas es cierta?
Las glándulas sudoríparas se encargan de la transpiración, un proceso esencial para la supervivencia humana. Tienen como función mantener estable la temperatura corporal, evitando un sobrecalentamiento del organismo. Existen entre dos y cuatro millones de glándulas sudoríparas distribuidas por el cuerpo.
La piel tiene dos tipos de glándulas sudoríparas: las ecrinas y las apocrinas. Las glándulas ecrinas están en casi todo el cuerpo y se abren directamente en la superficie de la piel, siendo más abundantes en las plantas de los pies, las palmas de las manos, la frente, las mejillas y las axilas.
Las glándulas apocrinas se abren en los folículos pilosos y se dirigen a la superficie de la piel. Las glándulas apocrinas se forman en zonas que tienen abundantes folículos pilosos, como el cuero cabelludo, las axilas y la ingle. El fluido que producen es más denso y con más cantidad de ácidos grasos y otros lípidos, de tal forma que cuando entra en contacto con las bacterias que se encuentran en la superficie de la piel se metabolizan y produce el olor corporal.
Las glándulas sudoríparas producen un líquido incoloro y acuoso que es el que ayuda al cuerpo a regular su temperatura, eliminando el calor por medio de la evaporación.
Ambas glándulas se activan por medio del sistema nervioso, que suele responder a una variedad de estímulos, incluyendo principalmente el aumento de temperatura corporal, pero también cambios hormonales, las emociones y la actividad física.
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