Los delfines son mamíferos acuáticos, no peces. Aunque pasan toda su vida en el agua, respiran aire a través de pulmones y deben salir a la superficie con frecuencia para tomar oxígeno. A diferencia de los peces, los delfines nacen vivos y son amamantados por sus madres. Además, tienen sangre caliente y una piel sin escamas.

Los delfines destacan por su inteligencia y su capacidad de aprender y resolver problemas. Viven en grupos sociales complejos y muestran comportamientos cooperativos, como la caza en equipo y el cuidado mutuo. Se comunican mediante sonidos como clics y silbidos, y utilizan la ecolocalización para orientarse y encontrar alimento en el mar. Esta habilidad les permite detectar objetos y presas incluso en aguas oscuras o turbias. Por todas estas características, los delfines se consideran uno de los mamíferos marinos más fascinantes y estudiados del mundo.