La Misofonía, literalmente es el "odio al sonido", es un supuesto desorden en el cual las emociones negativas, los pensamientos y las reacciones físicas son desencadenados por sonidos específicos. También se llama "síndrome de sensibilidad de sonido suave", "síndrome de sensibilidad de sonido seleccionado" ("4S"), "tolerancia de sonido reducida" y "rabia de sonido".

La misofonía no se reconoce como un trastorno según los criterios de diagnóstico estándar, y no existe una investigación basada en la evidencia sobre su prevalencia o tratamiento. Un estudio encontró que alrededor del 80% de los sonidos estaban relacionados con la boca (comer, bostezar, etc.) y alrededor del 60% eran repetitivos. Se puede relacionar un disparador visual con el sonido de disparo. Las reacciones a los factores desencadenantes pueden incluir agresión hacia el origen del sonido, abandono o permanencia en su presencia pero sufrimiento, intentar bloquearlo o intentar imitar el sonido.

La primera reacción misofónica puede ocurrir cuando una persona es joven y puede provenir de alguien en una relación cercana o una mascota. Las personas con misofonía saben que lo experimentan y que no es normal y la interrupción que causa en sus vidas varía de leve a grave.

Más información: en.wikipedia.org